Ingrid Gómez: El encuentro de la mujer con sus fuerzas

Por: Lakshmi Devi

Conocí a la guía y sanadora afectiva colombiana Ingrid Gómez hace más de una década. Entonces era parte del grupo de profesionales de uno de los centros pioneros en terapias complementarias de Bogotá llamado “Saicuru”. Sostuvimos un breve pero enriquecedor diálogo, y me interesó especialmente su integración entre la psicología, las relaciones de pareja y las prácticas transpersonales. Continuamos un contacto esporádico y cuando creé un centro de retiros en la Sierra Nevada de Santa Marta, rodeado de árboles centenarios y a la orilla de un río, Ingrid vino con su familia a compartir una semana de introspección. Fueron extensas y lúcidas nuestras conversaciones. Pero sobre todo fue un privilegio ser testigos de cómo su discurso sobre el amor tenía un correlato en su vida personal. Desde entonces, comenzó una amistad y alianza que pese a las distancias se consolida.

Comienzo este texto con una historia personal, porque durante al menos dos décadas he observado cómo en el ámbito terapéutico y los caminos de crecimiento son frecuentes las técnicas y los consejos, muchas veces sin que exista detrás de ellos una práctica constante de transformación y aprendizaje. Hablo desde la cercanía con esta mujer, porque son contados los seres que con dedicación, pequeños pasos, aceptación de la propia humanidad y autoconocimiento buscan transformarse día tras día. 

Ingrid Gómez inició este camino hace más de quince años. Se formó como psicóloga en la Universidad de Los Andes de Bogotá. Luego de sus estudios comenzó la investigación de métodos alternativos, aprendiendo técnicas de sanación, bioenergética, constelaciones familiares y distintas formas de meditación de la mano de importantes maestros.

Ha sido conferencista y facilitadora en diversas organizaciones. Su carisma y claridad comunicativa la han convertido en un referente para los medios de comunicación en Latinoamérica y Norteamérica. En los últimos años, ha consolidado su experiencia terapéutica y formativa en la escuela de crecimiento interior y relaciones afectivas Prosperlove. En 2018, publicó su libro Evolución afectiva: “[…] una obra donde identifico patrones de comportamiento afectivo que más aquejan a mis pacientes. Mediante ejercicios, análisis de situaciones y múltiples ejemplos, me dispongo a romper con las cadenas de errores más comunes para así poder crear relaciones felices y saludables”.

Ingrid Gómez es una Savia. Ha sido capaz de acompañar con constancia y compasión a las mujeres en sus procesos de sanación, autoconocimiento, empoderamiento y creación. Es experta en dolor afectivo y en el ámbito vincular, y con una metodología integral ha posibilitado a decenas de personas la toma de consciencia de un camino hacia los lazos afectivos saludables. Su labor se extiende a la formación de terapeutas y el trabajo con hombres para explorar nuevas masculinidades. En esta entrevista para Hojas de Inspiración exploramos con ella las relaciones en tiempos de pandemia y algunas estrategias para el crecimiento de las mujeres.

 

Lakshmi: El Covid-19 no sólo nos ha enfrentado a desafíos para la salud física, sino a obstáculos para la salud mental y las relaciones. ¿Qué situaciones están emergiendo con mayor intensidad y qué respuestas sugieres para hacerles frente?

Ingrid Gómez: La pandemia nos ha llevado a asumir retos vitales significativos: por un lado, supervivencia; por otro, las relaciones con quienes convivimos, y además, retos con nosotros mismos. La supervivencia se refiere no sólo a la conservación de la vida y la salud, sino también al manejo del dinero, la continuidad del trabajo o la fuente de ingresos, la seguridad de una vivienda, el acceso a los bienes básicos, la posibilidad de pagar servicios, entre otros. Las relaciones están asociadas a la vida en pareja, el vínculo con los hijos, el contacto o no con la familia extendida o amistades. Así mismo, este aspecto involucra la soledad y la ruptura de redes de apoyo. Por último, aparecen los retos de nuestros pensamientos y emociones en relación con la incertidumbre. 

En cuanto al primer aspecto, considero que meses antes de la pandemia un número importante de personas querían cambiar de trabajo o no estaban conformes con él. Pero hoy la esperanza es no perder su ingreso y aferrarse a lo que tienen. Mi llamado es para conectarnos con los pensamientos de la prosperidad y la abundancia. Las personas pueden tomar el camino del miedo y de la angustia, donde la idea principal es la de quedarse sin trabajo. Si bien el miedo nos sirve un poco, pues puede servir para actuar, tomar acciones o quizá trabajar más (miedo saludable), el exceso de esta emoción conduce a pensamientos negativos y temerosos. Con este estado mental, se produce un cierre, se reduce la creatividad y se manifiesta con mayor posibilidad aquello que se teme, el caso de la profecía autocumplida. Si trabajamos en los pensamientos positivos y la motivación podemos activar una capacidad de trabajo con mejor desempeño, y seremos vistos como personas de las cuales no prescindir. Pero si nos quedamos sin empleo la pregunta será: ¿Cómo producir dinero? Personalmente, considero que existen aspectos más difíciles que ganar dinero, como la salud, las relaciones o la paz interior. Desde un punto de vista práctico, conozco personas en Colombia que fueron despedidas y están haciendo pizza a domicilio, panes o aplicando su creatividad para solucionar el problema de “crear dinero”. Por ello recomiendo buscar esos pensamientos positivos  y activar esa creatividad que nos va a ayudar a mantener nuestros trabajos o a conseguir trabajo. La invitación es a buscar la calma de que la vida nos sostienen y nos da todos los recursos que necesitamos, de modo que es mejor el camino de la fe que el camino del miedo.

La pareja también simboliza el amigo: ese ser que me atrae, es buen compañero, con quien siento respetado mi espacio, aun encerrados bajo el mismo techo, y, también, con quien experimento la igualdad de responsabilidades.

El segundo desafío que señalas es el de las relaciones. Tienes una experiencia de quince años acompañando procesos afectivos y relaciones. ¿Qué panorama has percibido en tu consulta y qué estrategias podrías apuntar para cultivar la armonía?

Con mi equipo estamos viendo dos tipos de escenarios en las relaciones de pareja. Por un lado, existen parejas que han mejorado y consolidado su relación por la cuarentena, porque se han redescubierto, trabajando en equipo y cultivando la capacidad de ser compañeros. Por otro lado, están las parejas que discuten con mayor frecuencia, han profundizado sus conflictos e incluso llegan a separarse.

El primer escenario es el ideal, donde nos sentimos acompasados y acompañados. La pareja también simboliza el amigo: ese ser que me atrae, es buen compañero, con quien siento respetado mi espacio, aun encerrados bajo el mismo techo, y, también, con quien experimento la igualdad de responsabilidades. Las necesidades afectivas son importantes: ¿Qué necesito y me gusta de mi pareja? ¿Me gusta que me escuche, me “apapache”, nos divirtamos, me comprenda y haga lo posible por cumplir lo que estoy pidiendo? Por supuesto, siempre hablando de necesidades adultas no infantiles, pues no le puedo pedir a mi pareja solucionar los problemas profundos que yo no he solucionado. 

El problema ocurre cuando la pareja estaba viviendo en automático; es decir, cada uno se iba a su trabajo, no se veían y en el fondo tenían problemas no solucionados, insatisfacciones y dolores. Entonces, la fase de aislamiento al ponerlos juntos todo el tiempo, no les da otra opción que observarse y ver esas heridas. Por decirlo de manera coloquial, esta realidad ha quitado las curitas “Band aid” de las heridas y han quedado expuestas. Por otro lado, puede ocurrir que las cargas en el hogar no sean equilibradas. La mujer trabaja y al mismo tiempo debe estar pendiente de los niños, hacer la comida o limpiar, todo ello sin la ayuda de su compañero. Bajo estas circunstancias, vamos a tener una mujer cansada e irritada. También podemos hablar de infidelidad. Las personas infieles no han podido verse con sus amantes y esta situación aumenta la irritabilidad. 

Cuando aparece un conflicto lo primero que debemos buscar es la consciencia sobre las causas profundas. Y para ello, existen preguntas que pueden acompañar esta indagación: ¿Cómo me siento con mi pareja? ¿Me siento en equilibrio? ¿Qué siento que estoy dando y recibiendo? ¿Qué podría dar y recibir? Podemos incluso hacer una tabla donde escribamos qué recibo, podría dar y me gustaría recibir. Este sería un primer paso. Sin embargo, ¿cómo abordar estos sentimientos con mi pareja? Recomiendo sentarnos con nuestra pareja, tomarnos un momento y hablarlo con mucho amor, no tanto desde la razón. Porque cuando nos comunicamos desde la razón en ocasiones hablamos desde nuestro ego y activamos el ego del otro. En cambio, cuando hablamos desde el alma y el corazón, dando gracias por el otro, su aporte y existencia, podemos comunicarle cómo nos sentimos, qué percibimos y qué nos gustaría recibir. 

Desde esta posición, no estamos manifestando una queja o exponiendo un problema, sino que estamos contando cómo nos sentimos y dando la solución, mediante una oferta o una propuesta para mejorar la situación. Es importante que esta situación de conflicto nos invite a a trabajar con énfasis en la empatía y la compasión. Es un tiempo para ponernos en el lado del otro, percibir cómo se siente mi pareja y, de esa manera, trabajar en equipo y sacarle provecho a esta situación que nos puede ayudar a crecer. 

 

Además de tu trabajo con parejas, has dedicado gran parte de tu carrera al acompañamiento de mujeres. Desde procesos de sanación y autoestima, pasando por el “empoderamiento” de sus capacidades relacionales y laborales, hasta el crecimiento transpersonal. ¿Qué cualidades invitas a cultivar a las mujeres durante ese proceso de transformación? ¿Qué cualidades necesitamos las mujeres durante este tiempo?

Las mujeres tenemos muchos talentos y virtudes, algunos de ellos pueden estar abiertos y otros cerradas u olvidados. La mujer debe encontrarse con sus fuerzas: con el amor, una fuerza a través de la cual tantas mujeres han logrado lo imposible y salido adelante. También la sabiduría, la creatividad y el magnetismo. Y por supuesto, la seducción, que no sólo se refiere a la atracción sexual, sino al encanto para atraer desde amigos hasta clientes. 

Trabajo frecuentemente con los arquetipos para ayudar a las personas a encontrarse con sus virtudes y fuerzas. Me gusta llevarlos a la meditación. Por ejemplo, cuando trabajo el amor, escojo el arquetipo del amor a la niña interior. La persona recuerda su niñez, su habitación y dónde jugaba, y como mujer puedes asumir una posición para abrazarla y decirle palabras de amor: “Te quiero, reconozco y cuido”. Esos pequeños actos nos llenan de amor. Este es un camino para desarrollar el amor propio y de esta forma seremos capaces de amar al otro, ser más compasivos. Ese amor propio nos activa y empodera. 

Podemos pensar en una mujer que nos inspire, cerrar nuestros ojos, invocarla y conectarnos con esa sabia. Hacerle preguntas y encontrar respuestas, familiarizarnos con esa sabiduría interna. 

Cuando hablamos de sabiduría, buscamos activar este poder y conectarnos con esa sabia interior. En mis talleres invito a las mujeres a que se imaginen una sabia y cuando me imagino mi arquetipo de sabiduría te imagino, Lakshmi (risas). Podemos pensar en una mujer que nos inspire, cerrar nuestros ojos, invocarla y conectarnos con esa sabia. Hacerle preguntas y encontrar respuestas, familiarizarnos con esa sabiduría interna. 

Veamos ahora la fuerza, pensemos en el arquetipo de la guerrera. Algunas mujeres piensan en la Mujer Maravilla o la Capitana Marvel (risas), otras en una guerrera samurai o medieval y otro grupo en una corriente más hindú se conectan con Durga o Kali. Dentro del ámbito de trabajo transpersonal, invito a las consultantes a incorporar estos arquetipos en lo profundo de nuestro plexo solar, ese lugar que en las tradiciones orientales se asocia al tercer chakra. Las inspiro a sentir su fuego, repetir frases de poder tales como: “Yo puedo” o “saldré adelante”.

Hablemos de la creatividad. De la misma manera, podemos activar a la artista que tenemos dentro. Recordar en nuestra infancia cuál era el expresión artística que nos gustaba jugar: pintar, cantar, actuar o hacer manualidades. La invitación es a recordar esos momentos y volver a esas actividades. Así no tengas la mejor voz, ¡canta!; incluso si los movimientos no son perfectos, ¡baila! Estas acciones activan nuestra creatividad. Hoy para sobrevivir y generar recursos necesitamos ser creativos y tener ideas, entonces esta activación mediante la expresión es esencial. Recordemos que las mujeres somos creadoras de vida, podemos crear nuestra realidad.  Hay un hermoso ejercicio que consiste en pensar en un proyecto que quieras llevar a cabo y situarlo imaginariamente en nuestra pelvis, para visualizar que nuestro chakra le da vida a ese proyecto. 

 

Para terminar, me gustaría que nos compartieras algunas de tus prácticas personales para cultivar tu bienestar y relaciones en este tiempo desafiante.

Durante este tiempo de aislamiento han cambiado las rutinas y he incluido mis prácticas personales en una planeación, hasta que poco a poco se han convertido en hábito. Al levantarme, respiro, pienso palabras positivas y agradezco por las cosas más simples. Luego trabajo, hago el almuerzo, día por día tengo planeado de antemano qué voy a cocinar, de esa forma facilito la labor. En la tarde, comparto con mi hijo y lo ayudo en sus tareas. Luego hago mi clase de yoga y compartimos un lindo tiempo con mi pareja. Busco pasar un espacio especial, lo abrazo, nos tomamos las manos, nos damos un beso y así alimentamos nuestro lazo. También busco tiempo de diversión con los amigos, una vez por semana o cuando podemos nos reunimos virtualmente y nos reímos.

Así no tengas la mejor voz, ¡canta!; incluso si los movimientos no son perfectos, ¡baila! Estas acciones activan nuestra creatividad.

Fotos: Cortesía de la entrevistada.

 


Lakshmi Devi

Nació en Inglaterra. Conferencista, escritora y maestra de meditación. Directora Internacional de la New Future Society. Desde hace 25 años estudia y comparte prácticas para incrementar el bienestar. Es la creadora de Deleite Profundo y cocreadora de #MEME Maratón de la Calma.

 

Noticias recomendadas
Contáctanos

Si tienes alguna sugerencia o si conoces alguna historia inspiradora.

Natalia Meroño mirando hacia el desierto.Mujeres indígenas con agenda propia.