Natalia Meroño Campillo: Tejedora de sabidurías

Por: Lakshmi Devi

La primera vez que escuché a Natalia Meroño Campillo fue en un mensaje de audio, al fondo se oía el sonido del mar y ella describía el paisaje y el clima de su natal Cabo de Palos, Murcia, al sur de España. Nuestro diálogo buscaba explorar su participación en el Encuentro Global +B del movimiento Sistema B en Mendoza (Argentina), que se celebraría en septiembre de 2019. Recuerdo que tuvimos que acelerar nuestras conversaciones porque viajaría en los próximos días a Perú, para hacer un retiro en el Valle Sagrado. Pasaron algunas semanas y con una internet intermitente surgió un nuevo diálogo. Me habló esta vez de la sabiduría ancestral, de la conexión con el espíritu de la naturaleza y de un nuevo viaje para encontrarse con el grupo Alianza Pachamama para lanzar el proyecto Interser Journey.

Llegó septiembre y pude conocerla finalmente. Aprecié su mirada clara, sus movimientos gráciles de bailarina y su determinación de empresaria. Durante la cita anual de las “empresas para el mundo” tuvo la valentía de invitar a danzar a decenas de mujeres y hombres, pero fue en una reserva natural donde vi sus alas expandirse. En el piedemonte mendocino, en medio de un paisaje desértico, Natalia y el brasilero Tomás de Lara llevaron a cientos de empresarios y líderes mundiales a conectarse con el palpitar de la naturaleza, a través de la voz, el tambor y el silencio. 

 

Meses después de esta experiencia, supe que había estado facilitando un espacio en Suiza, en una de las citas económicas más importante del planeta. Y entonces llegó la pandemia, con la obligatoria pausa; sin embargo la voz de Natalia que llegaba esta vez desde España (uno de los países más afectados por el COVID-19) no estaba empañada de desesperanza o frustración. Era una invitación a jugar juntas, a establecer puentes y a tejer sabidurías del pasado, el presente y el futuro. Así supe de Wisdom Health (Sabiduría y Salud), una espacio  co-creado con su amigo Álvaro Guirao y por donde han desfilado en tan sólo siete semanas intelectuales, investigadores, académicos, artistas, miembros de comunidades indígenas, empresarios conscientes, facilitadores en desarrollo personal y expertos en tecnología de diversas nacionalidades.

Natalia Meroño Campillo es una Savia, una mujer para el futuro. Ella ha activado su voluntad e inteligencia para llegar a altos cargos corporativos; ha despertado su potencial de consciencia y sanación a través de la escucha profunda de su cuerpo y la naturaleza; ha encontrado su potencial creativo mediante la danza y el liderazgo con propósito, y ha escuchado su vocación como cuidadora de espacios de autodescubrimiento y red. En esta entrevista para Hojas de Inspiración nos permite asomarnos a su camino interior y nos muestra atisbos de sus sueños.

Natalia Meroño sobre una pintura aborigen sobre un cielo estrellado.

 

Lakshmi Devi: Existe un punto de quiebre en tu vida que siembra las semillas de quién eres hoy y los procesos que guías. ¿Cuáles fueron los momentos del cambio y cómo ocurre tu transición existencial?

Natalia Meroño: Aquello que me ha llevado hasta aquí es el atrevimiento a explorar lugares dentro de mí que no eran tan evidentes. Estudié sociología, luego me especialicé en coaching y en psicología transpersonal, con el objetivo de profundizar cómo nos relacionamos con nosotros, los otros, el entorno, la naturaleza y la espiritualidad. 

Mi motivación inicial para crear los espacios que hoy facilito fue la necesidad de buscar en mí ese potencial que deseaba ser expresado, pues sentía que vivía en un entorno estrecho y no era el lugar donde podía ser auténtica. Trabajaba como directiva de desarrollo humano en multinacionales. Estuve en el mundo corporativo diecisiete años y desempeñé una carrera que me brindó oportunidades y aprendizajes. Después de varios años trabajando intensamente, viví un proceso de burnout, con problemas de salud que me llevaron a detenerme para atender a mi cuerpo y mis emociones. Tuve el tiempo para hacer una lectura y entendí que vivía una contradicción. Estaba empleando mi energía y mi tiempo en un propósito de vida no del todo coherente con lo que mi ser estaba queriendo aportar. En ese momento empecé un camino de autoexploración y sanación personal, para entender que era eso que me estaba enfermando y como podía sanarme. 

Has hecho un recorrido por diversas prácticas y escuelas para dar respuesta a los mensajes de tu cuerpo y tus emociones. ¿Cómo fue ese camino y qué respuestas encontraste?

Comencé este camino de autoexploración y transformación hace diez años con el mensaje de mi cuerpo. Elegí escucharme, saber qué necesitaba para conectarme con la vida, disfrutarla en plenitud y estar sana. Ese fue el comienzo de un camino de autodescubrimiento. Entonces comencé a buscar herramientas y personas que me ayudaran a sanar. Siempre me había gustado la danza, así que empecé por las lecturas corporales-energéticas, profundicé en los Cinco Ritmos y la bioenergética. Me centré en soltar esa coraza que me producía esos dolores del cuerpo. 

Después profundicé en la lectura del mundo emocional y corporal. Para ello me formé en una escuela de coaching en Colombia y Perú, con la escuela Newfield Network de Chile, que integra el cuerpo, la emoción y el lenguaje. Quise seguir profundizando en mi proceso y me encontré con la escuela Escuela de Psicología Transpersonal Integral (EPTI), fundada por Daniel Taroppio, quien integra la ciencia y la espiritualidad, desde su modelo de Interacciones Primordiales. En esta escuela estuve formándome durante cuatro años, a través de la respiración holotrópica, la meditación orgánica, el coaching primordial y la Danza Primal. 

A partir de allí, sentí mucha curiosidad por seguir profundizando en la sabiduría que está en nuestras células, dónde poder encontrar la semilla para ese florecimiento del potencial que está intacto pero a veces tan contaminado y rodeado de tanta información y tantas creencias que nos limitan para expresarlo. 

Natalia Meroño bailando danza butoh.

 

Hasta ese momento habías explorado los orígenes de tu enfermedad a través de procesos psicológicos y corporales. Sin embargo, llegas a un nivel de profundidad mayor a través de un arte y una sabiduría ancestral. ¿Cuáles son estos dos caminos que comenzaste a explorar?

En este camino encontré al maestro japonés de Danza Butoh (El arte de la transformación) Atsushi Takenouchi, quien tiene una visión profunda de este arte, que él define como Jinen Butoh. Desde su mirada, no bailamos sólo con lo que ocurre interiormente, sino también con aquello de lo cual somos parte; es decir, escuchando esa sabiduría de aquello que está en nosotros, como el árbol, el agua del río o el polvo de estrellas. La danza Butoh es la guía que me ayuda a estar en contacto con la magia de la vida, con lo desconocido. Me permite expresar los diferentes procesos de mi existencia a modo de ritual de agradecimiento, integración y trascendencia.

Un segundo momento trascendental en mi proceso ocurrió hace cinco años. En un viaje de búsqueda personal de sanación tras una ruptura amorosa dolorosa, decidí irme a la selva de Ecuador a un encuentro con el grupo de Alianza Pachamama. Esta fundación promueve la visión de un mundo que honra y sostiene la vida, y desde la cual se apoyan proyectos orientados a la unión de los saberes ancestrales con el mundo moderno. Después de esa experiencia reveladora, decidí ir a Perú a visitar a mi gran amiga Andrea Cilloniz, quien me abrió su casa, su corazón y su proyecto INTRO. Juntas recorrimos un camino de dos años generando espacios de aprendizaje, incluyendo viajes y experiencias en la naturaleza de autoconocimiento.

Durante ese tiempo me formé en Conscious Business Coaching (Fred Kofman), orientado a desarrollar un Liderazgo Consciente y Transformador, para generar una nueva economía donde las personas puedan prosperar alineadas con una vida con sentido, propósito, amor, libertad y armonía. 

La danza Butoh es la guía que me ayuda a estar en contacto con la magia de la vida, con lo desconocido. Me permite expresar los diferentes procesos de mi existencia a modo de ritual de agradecimiento, integración y trascendencia.

El viaje de salida del mundo corporativo e ingreso al mundo del autoconocimiento tuvo una suerte de travesía de regreso al mundo de las empresas. ¿Cómo ocurre este nuevo encuentro y desde dónde estás asumiendo esta relación?

En Perú, entré en contacto con el Sistema B, al cual pertenecía mi socia Andrea. Mi pasado y mi deseo de conectar mi propósito con las acciones y el mundo organizacional, me motivó a involucrarme con los movimientos de nuevas economías. Desde entonces he asistido a encuentros en distintas ciudades y tuve la oportunidad de facilitar algunos espacios en el último Encuentro Global +B en Mendoza. 

Durante todo este proceso fui sintiendo la vocación de generar espacios para que las personas florecieran y se expresaran de manera auténtica, a través de un liderazgo consciente, la sabiduría de la naturaleza y el conocimiento ancestral, un regalo que recibí en Latinoamérica, el continente del corazón. 

Natalia Meroño señalando logo de Empresas B.

 

En un nuevo capítulo de tu vida, te encuentras con tu nuevo aliado Álvaro Guirao. ¿Cómo se conocen y cuáles son los puntos de confluencia? 

En 2020 había programado dos experiencias en Bali y en Perú, con la idea de profundizar y revisar el impacto que cada quien quiere tener en el mundo. Estas experiencias ocurrirían en contacto con culturas ancestrales orientadas al cuidado de la vida, y desde ahí generaríamos acciones acordes con el propósito individual y desde ahí crear comunidad dónde apoyarse y nutrirse. 

Esta iniciativa había surgido en enero 2020, con mi amigo y socio Álvaro Guirao, experto en tecnología y transformación personal, a quien conocí hace un año durante una reunión sobre Nueva Economía. La confluencia de motivaciones nos inspiró rápidamente a comprometernos con la integración de nuestros seres femeninos y masculinos, a través de un proyecto de aprendizaje y co-creación. Generaríamos experiencias regenerativas en lugares donde los saberes ancestrales nos ayudaran a conectar con la importancia del cuidado de la vida, e integrar estos saberes con la ciencia y la tecnología, para compartir una nueva manera de liderar e impactar positivamente.  

Durante este año, hemos recorrido un camino de aprendizaje personal que se ha materializado en un proyecto de cohesión y regeneración hacia nuevos modelos de vida más humanos: Wisdom Health (Sabiduría y Salud).

¿Cómo se materializó esta alianza y cómo han hecho frente a la pandemia?

Nuestra primera oportunidad para ofrecer una experiencia fue en enero de este año, en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza. El entusiasmo de nuestra alianza fue interrumpido por la aparición del Covid-19. Durante esta parálisis global de miedo e incertidumbre, nos conmovió la necesidad de crear una comunidad en línea de líderes conscientes, comprometidos con la cohesión y la regeneración en tiempos vulnerables. El propósito ha sido promover relaciones entre personas que sostienen el proceso de regeneración. Durante siete semanas hemos compartido con líderes de diferentes ámbitos de influencia, con diversas miradas y en varios continentes, que nos han acompañado en la creación conjunta de un contenedor para la reflexión y las experiencias nutritivas. Juntos hemos pasado por tres momentos vitales: abrazar el presente, aprender del pasado y comprometernos con un futuro regenerado. El resultado ha sido la aparición de formas profundas de relacionarse y apoyarse mutuamente en la diversidad. Entendemos “estar con el presente” como una forma de asumir una Humanidad Regenerativa; “valorar el conocimiento del pasado”, al reconocer el lugar privilegiado de la sabiduría ancestral, y “asumir un pacto con el futuro”, al promover una economía y tecnologías humanizadas.

Esta redefinción del valor del liderazgo considera la alineación entre los valores que nos mueven en la vida y el impacto que queremos generar con nuestros proyectos y negocios. Desde Wisdom Health hacemos un llamado a co-crear comunidades globales interesadas en promover el Liderazgo Consciente y Transformador, para una nueva economía orientada a que las personas podamos prosperar alineadas con una vida con sentido, propósito, amor, libertad y armonía con la Tierra y entre nosotros. 

Creo que un Gran Cambio puede ocurrir si conectamos nuestro anhelo con nuestras acciones. Para ello quiero invitar a soñar juntos por un mundo comprometido con nosotros mismos y con los desafíos colectivos actuales. Considero que esto es posible en espacios seguros de introspección y libertad en comunidad, para sentirnos sostenidos, abrirnos a la vida y dar lo mejor que tenemos para nuestro presente y de las siguientes generaciones.

Natalia Meroño y Álvaro Guirao creadores de Wisdom Health

Cuando hablas del compromiso original que has establecido con Álvaro Guirao, te refieres a la necesidad de integrar los seres femeninos y masculinos. Puedes compartirnos alguna de tus herramientas para acceder a estas cualidades y los caminos que empleas para su integración.

Conectar con el cuerpo y con la naturaleza, en ella está todo lo que necesitamos integrar. En el agua del río está la fuerza de lo masculino y en su transparencia la sutilidad de lo femenino; cuando caminamos por la tierra está el sostén que nos da la fuerza y también la parte suave que nos acoge y nos nutre. En mi trabajo propongo la conexión con la sabiduría de la naturaleza, inspirada por diferentes cosmovisiones, entre ellas la andina, que nos enseña que que si nos conectamos con los ciclos de la naturaleza, podemos respetar los nuestros. 

Cuando hago danza y estoy en contacto con mi cuerpo y la naturaleza siento que en ese instante entro en otra dimensión de espacio y tiempo. El presente trae una magia infinita. Pueden ser unos minutos de duración, pero crean en mí el coraje para seguir confiando en la vida y apostando por mis sueños. Abrir un espacio al misterio de la vida desde la sabiduría del cuerpo me lleva al momento presente y a la consciencia de que lo que ocurre ahora es lo mejor que puede pasar.

Este lugar interior me impulsa a compartir con otras personas estos espacios de libertad, con un respeto profundo a los procesos y a la belleza del ser humano. El contacto con el misterio de la vida me impulsa a ampliar mi mirada y a confiar que somos todos parte de una red. Confío en que los movimientos que promueven la comunidad como modelo de vida ya son una realidad y una necesidad para generar un cambio de paradigma, más humano y sostenible.

Para conocer más de Natalia Meroño, visita su web: www.nataliamc.com

Fotos: Cortesía de la entrevistada, archivo particular. Foto nro. 3 (Natalia con los brazos abiertos), cortesía de Julianne Sky Arbor (treegirl.org).

 

 


Lakshmi Devi

Nació en Inglaterra. Conferencista, escritora y maestra de meditación. Directora Internacional de la New Future Society. Desde hace 25 años estudia y comparte prácticas para incrementar el bienestar. Es la creadora de Deleite Profundo y cocreadora de #MEME Maratón de la Calma.

 

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