Sofía y su jardín

La Bodega Lagarde fue fundada en 1897. En 1969 fue adquirida por la familia Pescarmona. Luego de estar dirigida por Enrique Pescarmona, su hija Sofía asumió el liderazgo en 2001, justo cuando ocurría la crisis económica. Ella había obtenido sus títulos de Filosofía y Relaciones Internacionales en la Universidad de TUFTS, en Estados Unidos, a los que sumó una Maestría en Administración de Empresas. Tenía experiencia laboral en Buenos Aires, donde trabajó por ocho años.

Cuando decidió regresar a Mendoza, integró un equipo joven, al cual se unió luego su hermana Lucila. A ese equipo se sumó el prestigioso enólogo Juan Roby. Durante su liderazgo, Sofía ha insistido en conservar el espíritu familiar, la producción de vinos artesanales y el estudio científico-tecnológico del terroir. A estos principios, se une la sustentabilidad, como “un modelo de gestión que promueve el respeto por las personas, la comunidad y el medio ambiente” (Lagardé).

Esta última apuesta por el cuidado social y ambiental se materializó con la Certificación de Sistema B, como empresa de triple impacto de B Corporation. Esta organización global agrupa a más de 2.500 compañías en 50 países y 130 sectores con un único fin: que todas las compañías compitan por ser las mejores PARA el mundo.

Sofía Pescarmona es una mujer de jardín. En sus palabras hay verdes de todo tipo y los más variados aromas a flores. Quizá porque sueña con dejar jardines donde pisa, se vio motivada a convertir Bodega Lagarde en la Empresa B más antigua y más grande de América. Apasionada por la naturaleza, rebelde seria, hipercreativa, Sofía profundiza en esta entrevista sobre su motivación de pintar de verde el mundo que habita.

“Cuando necesito ideas nuevas o debo tomar una decisión difícil, salgo de mi oficina y camino por la huerta orgánica de Lagarde. Casi siempre, vuelvo con una mirada diferente”.

Sofía Pescarmona

¿Quién es Sofía según Sofía?

Una mujer que siempre intenta aprender en el camino y que busca hacer las cosas con amor, respeto y proyección hacia el futuro.

¿Qué la inspira del universo?

El trabajo cotidiano, la naturaleza, las flores, los árboles, el amor y la elegancia natural.

¿Qué la inquieta del mundo?

Realidades como la pobreza, la basura, la superpoblación y la violencia. Las falencias de la educación en nuestro país y cómo subsanarlas. El tamaño del Estado argentino y la titánica tarea de achicarlo.

¿Qué salvará a la tierra?

La máxima resonancia con lo natural y el amor recíproco de las partes.

Recuerda algún punto de inflexión en su vida. ¿Qué surgió de ese momento creador?

En mi adolescencia, viví momentos difíciles y creo que eso me dio las herramientas justas y necesarias para adaptarme bien a los cambios. El cambio es siempre un motor de creación. Por eso, cuando se presentan desafíos en mi vida, busco cambiar mi mirada o perspectiva para afrontarlos de la mejor manera.

Se la reconoce amante de la naturaleza, ¿cómo vuelca ese amor en sus emprendimientos?

Soy una apasionada de la naturaleza y las caminatas por la montaña. Suelo hacerlo lo más seguido que puedo, pero el trabajo a veces me lo impide. Cuando necesito ideas nuevas o debo tomar una decisión difícil, salgo de mi oficina y camino por la huerta orgánica de Lagarde. Casi siempre, vuelvo con una mirada diferente. En ese sentido, es una ventaja tener a la naturaleza y a nuestro centenario viñedo tan cerca, porque son parte del día a día de quienes hacemos Lagarde. De esos recorridos surgen muchos de los ingredientes que utilizamos en Fogón, el restaurante de la bodega, así como muchas de las fotos que usamos en nuestras redes sociales.

¿Cómo se recuerda de niña? ¿Es muy diferente esa niña a la Sofía de hoy?

La Sofía de hoy es muy parecida a la Sofía de niña. Siempre mantuve una cierta rebeldía seria. Sentía y siento una enorme atracción hacia la creatividad y siempre tuve muchas amigas y amigos. Me encanta disfrutar de mis amigos.

¿Qué sueña en su paso por este mundo?

Sueño con dejar una linda familia y preciosos jardines o espacios de naturaleza. También con contagiar e inspirar la importancia del valor del trabajo y de animarse a emprender. El sólo hecho de soñar no sirve, hay que ejecutar.

¿Qué le falta y qué le sobra?

Me faltan 10 centímetros y me sobran 6 kilos.

En Lagarde no queremos ser solamente una empresa, sino que también queremos impactar positivamente en nuestros empleados, en nuestra comunidad y en la naturaleza que nos rodea.

 

¿Cómo llega Bodega Lagarde a Sistema B?

Descubrí Sistema B gracias a varios empresarios amigos, quienes lo estaban implementando. Ellos me repetían que era un movimiento que debíamos estudiar para Lagarde. Estos empresarios son personas que admiro y considero que su mirada va más allá de lo económico, porque ven a sus empresas como fuentes de desarrollo para sus empleados. Al mismo tiempo buscan generar un impacto positivo, inspirando a quienes están a su alrededor a mejorar y estar a la altura. Eso mismo es lo que buscamos en Lagarde.

¿Por qué inician el proceso de certificación de Sistema B?

En Lagarde no queremos ser solamente una empresa, sino que también queremos impactar positivamente en nuestros empleados, en nuestra comunidad y en la naturaleza que nos rodea. De eso se trata y hacia eso avanzamos paso a paso.

¿Qué la enorgullece de Lagarde?

Lagarde es una bodega familiar, pero a la vez es una familia. Todos nos conocemos mucho gracias al día a día del trabajo y todos caminamos sus viñedos, sus jardines y rincones. Siento que a todos nos gusta lo que hacemos. Me encanta trabajar con mi hermana y el resto de la familia, y que disfruten y opinen sobre los vinos que producimos y la comida que servimos.

¿Qué le gustaría que sucediera en la Bodega a partir de ahora? ¿Cuáles son los desafíos?

Transitamos un constante camino para mejorar la calidad de nuestro producto. A la vez, queremos trabajar con más proveedores que compartan nuestros valores y una mirada integral sobre la Mendoza y la Argentina del futuro. Proteger la naturaleza es de suma importanciam, así como ayudar a mejorar las vidas de quienes trabajan con nosotros.

¿Qué tiene de diferente la energía femenina a la hora de emprender?

Es totalmente diferente. Cuando mi hermana Lucila se unió al equipo de la Bodega fue buenísimo, porque traía una impronta nueva e ideas que no tenía en mente. Fue como un renacer de la Bodega. Es muy lindo emprender como hermanas, nosotras además de ser hermanas somos muy amigas. Creo que las personas tienen que renovarse y crecer en sus ideas y no hay mejor manera de hacerlo que junto a otra mujer. Es curioso cómo vamos transitando diferentes etapas de nuestras vidas y, a la par, la Bodega también evoluciona, cambia y se renueva. Ese trabajo conjunto es muy rico.

Fotografía:Gentileza de Bodega Lagarde.

 


Constanza Soler

Coordinadora Editorial de Hojas de Inspiración. Comunicadora Social, especializada en Sostenibilidad. Ha sido periodista de los diarios mendocinos Los Andes El Sol. En Buenos Aires, ha participado en la publicación de Filosofía Aquí y Ahora y en el Canal Encuentro. Además ha acompañado procesos empresariales con propósito como Quinto Impacto o Mendoza+B.

 

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